Reseña de El cuarto mono

J. D. Barker

Shirazu: no hagas el mal

16/08/2019
Portada El cuarto mono
FICHA TÉCNICA

 

Título: El cuarto mono

Título original: The fourth monkey

Autor: J. D. Barker

Nº de páginas: 560

Editorial: Ediciones Destino

Fecha publicación: junio de 2018

Traducción: Lorenzo Luengo

SINOPSIS

Una llamada de su compañero Nash por un asunto aparentemente sin importancia, hará que el detective de la policía de Chicago, Sam Porter, se reincorpore al servicio activo tras un tiempo de baja.  El atropello de un peatón por un autobús, podría pasar desapercibido entre las noticias de cualquier página de sucesos, pero cuando la víctima lleva consigo una cajita blanca con una oreja en su interior, el suceso adquiere otra relevancia. Esa caja es la firma del cuarto mono, un asesino en serie que lleva cinco años aterrorizando a la ciudad. Si los indicios no engañan, ahora podría estar muerto.

La oreja pertenece a su octava víctima. En una secuencia normal de los acontecimientos, aparecería una nueva caja con los ojos y una tercera con la lengua, para acabar con el hallazgo del cuerpo. Pero si el atropellado es el cuarto mono, la secuencia se ha roto y, en algún lugar de la ciudad, hay una chica encerrada que podría morir en cualquier momento. Este es el pistoletazo de salida de una carrera contrarreloj cuya meta es averiguar el paradero de la última víctima.

EL AUTOR

Jonathan Dylan Barker nació en Illinois en 1971. En la biografía breve que puede leerse en su sitio web se le describe como un autor de bestsellers cuyo trabajo ha sido clasificado como suspense que incorpora elementos de terror, crimen, misterio, ciencia ficción y sobrenatural.

Como dato curioso, cabe destacar que escribió una precuela de Drácula junto a un descendiente de Bram Stoker, Dacre Stoker.

JOSÉ JAVIER NAVARRETE

Un asesino de serie

La prensa y el propio sitio web de su autor, al hablar de El cuarto mono, hacen referencias a SevenEl silencio de los corderos, y en cierta manera estoy de acuerdo, pero el dilema moral que se plantea en esta novela me hizo pensar en la serie Dexter. Esta serie de 2006, protagonizada por Michael C. Hall, gira en torno a un forense especializado en manchas de sangre, Dexter Morgan, que dedica su tiempo libre a saciar su instinto homicida guiado por un código: solo mata a los asesinos que han escapado de la justicia. Esta regla, que él denomina «el código de Harry», le fue inculcada por su padre adoptivo, Harry Morgan, quien al darse cuenta durante la infancia de Dexter de su auténtica naturaleza, trató de reconducirla hacia esa particular justicia.

El cuarto mono, el asesino en serie sobre el que orbita toda la novela y, que en mi opinión, es el protagonista de la misma, también tiene unas reglas inculcadas por sus padres que rigen su vida. La diferencia fundamental es que Dexter se lo hacía pagar directamente al culpable y el cuarto mono utiliza a un ser querido para cobrarse la deuda. En cualquier caso, ambos plantean el dilema moral al que antes había hecho referencia: la búsqueda de la justicia al margen de la legalidad. No sé que ocurrirá en la cabeza del resto de la humanidad, pero a mí me produce indignación y desasosiego la impunidad con la que campan determinados tipos de criminales. Por otro lado estoy totalmente en contra de que alguien se tome la justicia por su mano. Con este combate en mi cerebro no puedo dejar de sentir cierta simpatía por personajes como Dexter o el cuarto mono. Será que tengo algo de psicópata.

El diario

Teniendo este trastorno en cuenta, no es extraño que considere que el verdadero protagonista de la novela es el cuarto mono. Lo hago basándome en el hecho de que el mayor peso de la historia recae en un diario que la policía encuentra entre las pertenencias de la víctima del atropello. Este diario narra un período corto de la infancia del cuarto mono, en el que se refleja la educación recibida de unos padres poco convencionales. Lo que nos trae a colación ciertas preguntas: los psicópatas, ¿nacen o se hacen? ¿Es una mezcla de ambas cosas? ¿Se pueden reinsertar?

El porqué

Ahora abandono preguntas de difícil respuesta y me centro en las motivaciones del psicópata que aquí nos ocupa. La filosofía de este asesino en serie se resume en un proverbio representado por los tres monos sabios esculpidos en una talla de madera sobre la puerta del templo Tosho-gu de Nikko, Japón.

Los tres monos sabios

«No veas el mal, no escuches el mal, no pronuncies el mal»

Según el padre de este singular asesino, estos tres monos definen las reglas según las cuales todos deberíamos vivir. Pero hay un cuarto mono del que nadie ha oído hablar y, sin embargo, es el que tiene mayor importancia. Su nombre es Shizaru, lo que significa:

«No hagas el mal»

Para castigar a quienes no guardan este precepto, el cuarto mono ha ido cometiendo una serie de asesinatos a lo largo de cinco años que traen de cabeza a la policía de Chicago y, en especial, al detective Sam Porter, que ha sido el encargado de investigar los crímenes sin demasiado éxito. No se encuentra en el mejor momento de su vida y necesita el caso para tratar de aliviar el peso que lleva sobre la espalda. Cuenta con un grupo de colaboradores que se organizan alrededor de un tablón de pruebas que el autor utiliza para involucrar al lector en la investigación. De esta manera, se nos presentan las pistas de forma ordenada y, aún así, logró sorprenderme.

Los puntos de vista

La historia está narrada desde cuatro puntos de vista: el del detective Porter, el del cuarto mono, el de la detective Clair y el de la víctima. En mi opinión, los mejores capítulos son los del diario y los que se narran desde el punto de vista de la víctima. Son los que están escritos para estómagos más fuertes, en ellos se funden el miedo y el dolor con escenas bastante explícitas.

       Eso pareció frustrar a la rata, que se puso a escarbar con sus minúsculas garras produciendo cortes en el vientre…

       La rata había dejado de escarbar, pero ya había hecho un pequeño desastre. Además de los dos mordiscos, había numerosas, aunque no profundas, heridas. La zona alrededor del agua estaba cubierta de arañazos, como si alguien hubiese cogido una cuchilla muy afilada y hubiese hecho unos cortes finos.

El ritmo

El ritmo en general es rápido, pero como en casi toda novela encontramos remansos en los que resulta fácil despistarse. La última quinta parte es trepidante, la extensión de los capítulos se acorta y la acción transcurre de manera vertiginosa.

Los personajes

En cuanto a los personajes, destacaría el del cuarto mono. En mi opinión es el que está mejor elaborado gracias al diario. Pienso que ese ha sido el gran acierto del libro. También he disfrutado con los diálogos que mantienen Nash y Clair. Son frescos y muy naturales.

       Encontraron la oficina de Hosman a dos puertas del fondo, a la izquierda. Tenía la puerta abierta, y les hizo una señal para que entrasen.
       —¿Quién está para darle un poco a las mates?
       Clair señaló a Nash.
       —Aquí tienes a tu hombre. Nash ganó el campeonato estatal de matemáticas en el instituto, tres años seguidos.
       Hosman alzó la mirada hacia Nash con las cejas arqueadas.
       —¿En serio?
       —Ya te digo. Justo después de ganar el oro en salto con pértiga —‌respondió Nash con un gesto afirmativo de la cabeza—. Y también hago una tarta de cerezas de puta madre. Tendrías que ver la cantidad de premios que tengo.
       —Vale. Nada de mates, ¿eh?

Túneles de Chicago

Chicago subterráneo

El personaje que creo que no ha cuajado es el de Sam Porter, se supone que es el protagonista, pero en ningún momento he llegado a empatizar con él. No está tan desarrollado como el del cuarto mono y es por esto por lo que me parece más protagonista el asesino que el detective.

Otro personaje, no menos importante, es el de la ciudad de Chicago, más en concreto ciertos escenarios que vivieron su edad dorada durante la ley seca y el apogeo de los gánsteres. Un mundo subterráneo, en más de un sentido, que brinda momentos asfixiantes.

Cubierta de la novela La quinta víctima

Continuará…

Recuerdo que llegué a esta novela por alguna lista de recomendaciones de novela negra, aunque no la clasificaría como tal, que apareció en algún medio digital. La dejé un tiempo aparcada en el cajón de las pendientes y cuando me decidí a leerla ya estaba publicada la secuela de la misma: La quinta víctima

Conclusión

Concluiré diciendo que se ha tratado de una lectura amena, sin demasiada complejidad en la trama, pero con un desarrollo efectivo de la misma. Yo que soy lector difícil de enganchar, llegué a la última parte de la novela con la necesidad de acabarla de un tirón, aunque como ya he mencionado antes, hubo momentos en que me sentí varado. En su conjunto, la lectura ha sido una experiencia satisfactoria, tanto como para darle una oportunidad a la segunda entrega.

Apúntate a mi newsletter

Recíbe un adelanto de las novedades del blog.

Fuentes de imágenes

Fotografía de cabecera:
Autor: James Henry
Alojamiento: Pixabay

Ilustración de cubierta:
Autor: Cover Kitchen

Fotografía de los tres monos:
Autor: bethom33
Título: DP3M1946
Licencia: by-sa 2.0

También te puede interesar

0 comentarios

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre Protección de Datos

Responsable: José Javier Navarrete Marín
Finalidad: Gestión de los comentarios.
Legitimación: Consentimiento del interesado.
Destinatarios: Hosting: SiteGround Spain S.L.
Derechos: A acceder, rectificar y suprimir los datos, así como otros derechos detallados en la información adicional.
Información adicional: Política de Privacidad

 

Pin It on Pinterest

Share This