Criminología y criminalística. ¡Vaya lío!

07/08/19

JOSÉ JAVIER NAVARRETE

Fuera de los ambientes del mundo del crimen, son muchas las personas que confunden ambos términos y los usan de manera intercambiable según cuál de ellos le viene primero a la cabeza. ¿Eres tú uno de ellos? No te preocupes, cuando acabes de leer esta entrada no te volverá a pasar y si así sucediese no dudes en pedir que te devuelva tu tiempo, aunque el desarrollo de la máquina del tiempo lo llevo aún peor que la escritura de mi novela.

Los medios de comunicación siembran la duda

Esta confusión es justificable en un ciudadano de a pie, en uno de esos que se ha creado una idea de lo que pueden ser estas ciencias en función de su afición a las series televisivas. Lo que resulta imperdonable es que los medios de comunicación caigan en la misma trampa e induzcan a que nuevos incautos piensen que no existe tal distinción. Por fortuna, en España no es muy habitual, no ocurre así en Hispanoamérica. Basta hacer una búsqueda en Google con “peritos en criminología” para ver cosas tales como:

Peritos en criminología recopilaron datos, evidencias y testimonios de los hechos, a fin de identificar al presunto homicida de la estudiante de bachillerato, cuyo cuerpo fue encontrado dentro de la vivienda.

Por suerte, este tipo de gazapo tiene lugar en medios de muy poco alcance.

Si quieres saber la opinión de la Fundéu al respecto lee la recomendación que nos hace.

¿Qué dice la RAE?

El diccionario de la RAE da las siguientes definiciones:

Criminología: Ciencia social que estudia las causas y circunstancias de los distintos delitos, la personalidad de los delincuentes y el tratamiento adecuado para su represión.

Criminalística: Estudio de los indicios de un hecho criminal con el fin de determinar todos los datos posibles relativos a la víctima o las circunstancias del crimen.

Hablemos de ciencias

Según Paz Velasco de la Fuente:

La criminología es una ciencia social interdisciplinar que se encarga del estudio empírico del comportamiento delictivo y de la reacción social frente al mismo. Concretamente, analiza el delito como acto individual, al delincuente, a la víctima y las medidas de control social existentes (formales e informales).

Dentro de las ciencias sociales, son la sociología, la psicología y la antropología las que mayores aplicaciones tienen dentro de la criminología, aunque algunas otras también tienen su importancia, como la economía, la educación o la historia. Pero no todo van a ser ciencias sociales, también tenemos otras como la psiquiatría, clasificada como ciencia natural, pero ojo, que esta ciencia también está del lado criminalista. Y para complicar aún más la receta salgámonos de las ciencias y viajemos hasta el derecho penal. ¿Qué sería de la criminología sin el estudio de las penas?

Hasta aquí todo fácil, así que voy a tratar de liarte un poco. ¿Cómo se denominan a los abogados especializados en derecho penal? ¡Cómo va a ser, cabezabuque! Penalistas. Aprobado por mayoría. Pero también criminalistas, al igual que los profesionales de la criminalística.

Ya es hora de que vayamos con esta última. ¡Por fin!, el científico que me da de comer está como loco por hincarle el diente. La criminalística es una ciencia natural que mediante la aplicación de un conjunto de técnicas y procedimientos de investigación científica tiene por objeto descubrir y verificar la existencia de un hecho presuntamente delictivo con el fin de recoger indicios, evidencias y pruebas que permitan establecer su origen y dinámica, con objeto de reconstruir los hechos e identificar al autor o autores.

Al igual que la criminología, se trata una ciencia multidisciplinar que bebe de otras ciencias tales como la física, química, biología, matemáticas y especialidades de la medicina forense, incluida la psiquiatría que he mencionado antes.

Son estas ciencias, la criminología y la criminalística, las que he englobado en mi categoría de crimiciencias.

Competencias

La criminalística tiene por objeto la resolución de un crimen concreto, mientras que la criminología analiza los crímenes concretos para obtener una visión más global del mundo de la delincuencia. La aplicación de la primera tiene como objetivo fundamental recabar las pruebas que permitan llevar al sospechoso ante la justicia y la segunda se centra más en conocer las causas y circunstancias que motivan el crimen, tratar de entender la mente del criminal, establecer las consecuencias sobre la víctima, estudiar los tratamientos más idóneos para los delincuentes y tratar de aplicar todos los conocimientos adquiridos en la prevención del delito.

No debemos pensar que ambas ciencias son compartimentos estancos. Por ejemplo, la prevención del delito se puede abordar desde perspectivas diferentes. La criminología puede detectar unas causas determinadas en un tipo determinado de delito que pueden ser erradicadas mediante una serie de medidas adoptadas por las autoridades. Echando mano del refranero español: «Muerto el perro, se acabó la rabia». Por otro lado, una de las causas que hay detrás de muchos crímenes es la percepción de impunidad del criminal. La criminalística tiene una incidencia directa sobre esta percepción, la mejora de los procedimientos y las técnicas englobados en esta ciencia hace que el criminal se sienta menos impune y de esta manera se incide en una reducción de los delitos. Un ejemplo claro de esto último ocurrió con el desarrollo de la toxicología. Con los avances en la detección de los venenos se consiguió erradicar casi todos los asesinatos por envenenamiento, uno de los métodos preferidos en las épocas anteriores al desarrollo de esta disciplina.

El perfilador criminal

Este es un ejemplo claro de que se tienden puentes entre la criminología y la criminalística. El perfil criminológico es una herramienta que comenzó a desarrollarse en EE.UU. en la década de los 70 y que desde entonces ha sido utilizada para ayudar a resolver crímenes, sobre todo aquellos que tienen de por medio un asesino en serie.

En este caso, el criminólogo abandona el plano más abstracto en el que se suele mover y aplica sus conocimientos, fundamentalmente psicológicos, a un caso concreto. Los criminalistas ponen a su disposición todas las pruebas y evidencias que pudiesen facilitar su labor y basándose en sus conocimientos y experiencia, ofrece a los investigadores un perfil, en muchos casos muy ajustado, del criminal al que deben buscar. En el caso de tener sospechosos, el perfil puede ser muy útil para decantarse por uno y no por otro.

¿El perfilador criminal es un criminólogo o un criminalista? He oído respuestas que lo sitúan en ambos lados, mi opinión, aunque en ningún caso es la de un experto ni un profesional en ninguno de los campos, se decanta por considerarlo un criminólogo. El motivo para que así sea es que la psicología tiene un peso fundamental en la confección del perfil y, como he dicho anteriormente, es una ciencia social. Desde mi punto de vista, cualquier técnica o procedimiento que no esté basado en el método científico tiene poca cabida en la criminalística. Pero ¿si es una herramienta que puede ayudar a identificar al criminal debería estar dentro de ella? Si bien es cierto que puede ayudar a dirigir la investigación hacia el culpable, también es cierto que dicho perfil no será utilizado para acusarlo, y no debemos olvidarnos que este es el objetivo fundamental de la criminalística.

Volvamos a las series

Siguiendo con las series, esas que tanta confusión han sembrado y que tanto nos han entretenido, podríamos decir que Mentes criminales y Mindhunter retratan parte del mundo de la criminología y CSI y NCIS lo hacen con el de la criminalística. Es decir, por un lado los del traje y por otro los del mono blanco (estos llevan el traje debajo).

Si pinchas en los enlaces de estas series puede que pienses que quienes han redactado los contenidos deberían haberse leído esta entrada antes, ya que la utilización de ambos términos puede dar lugar a momentos de duda sobre la corrección de su uso.

Dejando de lado la inexactitud en el uso de ambos términos y ya que hemos vuelto al mundo de las series, me gustaría desenmascarar el falso mito de la existencia del hombre orquesta en el mundo del crimen. Como he dicho más arriba, ambas ciencias son multidisciplinares y quienes las ejercen suelen ser especialistas en áreas muy concretas. No es habitual encontrar un Leonardo da Vinci de la lucha contra el crimen y por lo tanto, lo que ocurre por ejemplo en CSI, cuando uno de sus protagonistas se encarga de áreas muy diferentes de la investigación, no tiene nada que ver con la realidad, donde cada área es responsabilidad de un especialista diferente.

Listo para sentencia

Por lo pronto esto es todo lo que te quería contar en esta primera entrada de crimiciencias, pero antes de despedirme me gustaría explicarte lo que podrás encontrar en este rincón del blog.

En primer lugar me gustaría dejar claro que no soy ningún experto ni tengo ningún tipo de formación reglada en este campo. Mis conocimientos de criminología y criminalística proceden de las lecturas motivadas por mi interés en el género negro. Si tienes interés en saber de cuales se tratan mira en el apartado de bibliografía.

Una vez aclarado este punto, te diré que en crimiciencias podrás encontrar entradas en las que profundizaré en las distintas técnicas y procedimientos de la criminalística, desde la llegada al lugar de los hechos hasta que el cadáver esté encima de la mesa del forense. Haré alguna incursión que otra en el mundo de la criminología, en especial en la perfilación, aunque en algún momento puede que te aburra con el informe criminológico. Para sacarte de ese posible sopor también recurriré a los criminales más famosos de la historia. Como siempre te digo, lo que aquí encuentres dependerá en parte de ti. Si tienes interés en algo concreto no dudes en ponerte en contacto conmigo.

Ahora saca al muerto de la nevera y déjamelo en los comentarios.

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Fuentes de imágenes

Fotografía de cabecera:
Autor: Peggy y Marco Lachmann-Anke
Alojamiento: Pixabay

Bibliografía

Criminalística forense. Sergio Bosquet. Editorial Tirant.

Criminal-mente: La criminología como ciencia. Paz Velasco de la Fuente. Editorial Ariel.

La ciencia en la sombra: Los crímenes más célebres de la historia, las series y el cine a la luz de la ciencia forense. J. M. Mulet. Ediciones Destino.

La mente criminal: La ciencia contra los asesinos en serie. Vicente Garrido. Ediciones Planeta.

Manual de Criminalística y Ciencias Forenses: Técnicas forenses aplicadas a la investigación criminal. VV.AA. Editorial Tébar Flores.

Técnicas de investigación criminalística. Ariel E. Fuentes. Amazon Media EU.

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